CREANDO Y APRENDIENDO

lunes, 5 de septiembre de 2022

LIDERAZGO

 

¿ QUÉ ES LIDERAZGO?

El liderazgo es la capacidad que tiene una persona de influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus fines y objetivos que involucren a personas y grupos en una marco de valores.




TIPOS DE LIDERAZGO

Liderazgo autocrático o autoritario

Este tipo de líder tiene centralizada la autoridad, limitando la participación de los subordinados y tomando las decisiones unilateralmente. Además, espera obediencia de sus subordinados y ejerce el poder sobre ellos a través de recompensas y castigos.

 Liderazgo democrático o participativo

En el liderazgo democrático, el líder sí que  tiende a involucrar a los subordinados en la toma de decisiones.Además, es él quien los alienta a que participen a la hora de decidir acerca de los procedimientos, objetivos, metas de trabajo, etc.

 Liderazgo liberal 

Este tipo de líder es el que ofrece libertad absoluta a la hora de actuar a los integrantes de la organización, de modo que se mantiene al margen y no interviene. En este tipo de liderazgo, el líder deja a los miembros del grupo que trabajen libremente sin rendir cuentas.

 Liderazgo burocrático

El liderazgo burocrático es aquel que se asegura de que sus operarios o subordinados sigan al pie de la letra las reglas marcadas. Esta clase de liderazgo es apropiado en algunas circunstancias. Por ejemplo, cuando en el trabajo encontramos riesgos de seguridad (los operarios trabajan con maquinaria peligrosa o con sustancias tóxicas, por ejemplo).

Liderazgo carismático

Los líderes carismáticos inspiran a sus subordinados o equipos. Sin embargo, presenta algunos problemas. Por ejemplo, este tipo de líder tiende a confiar en sí mismo por encima de los miembros de su equipo, de modo que el éxito parece estar marcado por la presencia del líder.

 Liderazgo natural

El líder natural es aquel que no ha sido reconocido de manera oficial o formal, es el líder que ha sido elegido por el grupo. El líder natural es aquel que lidera en cualquier nivel de la organización y satisface las necesidades del propio grupo. Es una manera de liderazgo tipo democrático. Suelen ser líderes comunicativos, que motivan y satisfacen las necesidades de los miembros de su equipo.

 Liderazgo orientado a las personas o las relaciones

El líder que está orientado a las personas se centran en organizar, apoyar y desarrollar personalmente a los miembros que forman parte de su equipo. Los líderes orientados a las personas son más participativos, suelen fomentar

 Liderazgo orientado a la tarea

Los líderes orientados a las tareas se centran en la propia tarea, en que se alcancen los objetivos y el trabajo esté bien hecho. En ocasiones, si el líder se centra exclusivamente en la tarea y descuida la orientación a las personas o las relaciones puede tender a ser autocrático o autoritario. Es un tipo de liderazgo que se enfoca a definir cuáles son los objetivos, las metas, los roles necesarios para poder alcanzarlo y ordena, planifica, organiza y controla para poder alcanzar dichos objetivos.

 Liderazgo transaccional

Este tipo de líder implica que sus subordinados o miembros de su equipo lo obedezcan. Ellos reciben un pago a cambio del esfuerzo y las tareas que realiza y que le son otorgadas por el líder. Todo ello implica que el líder es quien dirige y que puede castigar a aquellos que no realicen el trabajo de la manera deseada.

 Liderazgo transformacional

El líder transformacional es aquel que motiva e inspira a los miembros permanentemente, son entusiastas y así lo transmiten. Buscan nuevas iniciativas y aportan valor. Puede ser el pilar fundamental dentro de todos los estilos de líder. Es similar en algunas características al líder carismático, dado que transmite valor, confianza y entusiasmo a los miembros de su equipo.


CARACTERÍSTICAS


Capacidad para resolver problemas. Los líderes son expertos en resolver problemas: identificar el desafío, desglosarlo en sus partes constituyentes y diseñar los procesos y los enfoques que conduzcan a una solución viable.

Tener una mentalidad abierta. Parte de la resolución eficaz de problemas es estar abierto a probar nuevas ideas, nuevos enfoques, nuevos ángulos, más allá de dónde provengan. Saber que no se sabe todo es un atributo de liderazgo clave y abre la posibilidad de obtener información útil y soluciones de una amplia gama de fuentes, influencias y culturas.

Capacidad para inspirar. El manejo de los aportes de otras personas no necesariamente tiene que ser manifiesto u oficial; no es requisito contar con un distintivo de gerente para liderar a los integrantes de su equipo de trabajo. Los líderes son aquellas personas que inspiran y motivan a otras, a través de diversos medios, para que dirijan sus esfuerzos en una misma dirección a fin de lograr un objetivo.

Intuición. Los buenos líderes confían en su instinto. Aprenden de la experiencia, así como también de escuchar a los demás y dejarse guiar por sus pares, que —a su vez— los inspiran a ellos.

Mentalidad innovadora. Ver las cosas desde un ángulo diferente. Probar nuevas ideas. Estar abierto a los comentarios y sugerencias de diversas fuentes. Experimentar. Fallar e intentarlo nuevamente. Estas cualidades creativas son fundamentales para un buen liderazgo.

Mentalidad positiva. Mantener un enfoque positivo y aprender a no dejarse frenar por lo negativo son cualidades que tienen fuertes repercusiones en los equipos de trabajo y las personas. En un ambiente de trabajo, es muy fácil quedar atrapado en la negatividad, que puede volverse tóxica muy rápidamente. Los buenos líderes saben cómo evitar caer en esta trampa y mantenerse enfocados en los objetivos y las tareas rendidoras.

Confianza. Creer en uno mismo, sabiendo que no se puede saber todo, pero tener la actitud correcta y la mente abierta para encontrar soluciones.  Además de aceptar la diversidad de pensamiento y aprender de la experiencia. Trabajar para lograr resultados positivos: todo esto genera una confianza interna que llega e inspira a otras personas.

Excelentes habilidades de comunicación. Parte de ser un buen líder consiste en saber compartir y articular lo que piensa, necesita o desea lograr. Es fundamental desarrollar habilidades de comunicación sólidas para que otras personas puedan comprender y aceptar su visión o idea.

Capacidad para delegar. Es imposible hacer todo uno mismo. Y la mayoría de las personas odian que las microcontrolen en su trabajo. Aprender a delegar y a reconocer las fortalezas de otras personas es una aptitud central para el liderazgo, que ayuda a inspirarlas y motivarlas, así como a aprovechar diversas habilidades.

Confiabilidad. La transparencia es clave. Además de contar con excelentes habilidades de comunicación, debe demostrar a los demás que tiene integridad y que pueden confiar en que usted cumplirá sus compromisos. Usted es el tipo de persona que habla con franqueza y claridad. Además de ser confiable en que no les quitará el mérito a quienes trabajan junto a usted.

Determinación. Tiene una idea clara de lo que desea, de cómo llegar allí y de cómo superar los obstáculos que pueda encontrar en el camino.

Inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad interpersonal para formar a otras personas o trabajar con ellas, en equipos o de forma individual. Se toma el tiempo para comprender a los demás y desarrollar las habilidades para conectarse con ellos.

Perseverancia. No se da por vencido fácilmente. No importa cuán difícil sea un trabajo o cuánto tiempo le lleve lograrlo, usted tiene la mirada puesta en el premio. Poder resistir y continuar, a pesar de los obstáculos, es un indicador clave del liderazgo.

Confiabilidad. Respeta un cronograma, es puntual, cumple con lo que se compromete a cumplir. Otras personas saben que pueden confiar en usted.

Desarrollo de relaciones. Se toma el tiempo y se esfuerza por ver las fortalezas (y debilidades) de otras personas. A medida que desarrolla las relaciones interpersonales, desarrolle estas fortalezas para generar sinergias y hacer las cosas de manera más eficiente.

Capacidad para pensar estratégicamente. Comprende para qué hace las cosas. Comprende la necesidad detrás de la tarea y cómo encaja dentro de un objetivo general. Piensa en la mejor manera de utilizar los recursos para alcanzar su objetivo. Puede establecer conexiones entre las diferentes etapas de un plan.

Capacidad para organizarse. Desde la administración del tiempo hasta la planificación y la generación de informes, la buena organización garantiza que todo se lleve a cabo dentro del tiempo asignado.

Meticulosidad. "Bastante bien" no es suficiente para usted. Presta atención al más mínimo detalle. Usted es un pensador integral, minucioso y particular en cómo se enfoca en las metas.

Humildad. Los buenos líderes son aquellos que tienen la humildad para escuchar a los demás, reconocerlos y recompensarlos y, al hacerlo, inspirarlos y motivarlos a trabajar juntos en torno a una visión compartida.

Autenticidad. Es más fácil de lo que cree detectar a una persona falsa o propensa a los "chismes". Los verdaderos líderes son genuinos. Creen en lo que hacen y dicen. Su encanto es genuino.